Cómo pasar las Navidades con tu perro sin que tenga miedo a los fuegos artificiales

Para que tu perro pase tranquilo las Navidades y no tenga miedo a los fuegos artificiales hay algunos consejos que puedes seguir. Los fuegos artificiales llegan a ser muy ruidosos, los animales no comprenden qué pasa y suelen asustarse mucho, pero vamos a darte algunas recomendaciones para ayudarles.

Qué tener en cuenta para que el perro pierda el miedo a los fuegos artificiales

Existen varias técnicas que pueden hacer que nuestras mascotas toleren mejor el ruido de los fuegos artificiales, se habitúen a ellos y así dejen de ser algo que les cause ansiedad. De no atenderse este problema, que genera estrés y una actividad motora inadecuada, hay posibilidades de que se desarrolle un miedo o una fobia.

Habituar al perro a la situación estresante y ruidosa

El miedo a los ruidos se define como un trastorno del comportamiento y puede ser tratado para eliminarlo. Lógicamente, esto lleva tiempo, por lo que tenemos que hacerlo antes de que lleguen las Navidades. Este es el campo en el que trabaja el etólogo canino, que puede analizar la mente del animal y estudiar las causas de su conducta. Es un paso imprescindible en el camino de conseguir una modificación de las reacciones que presentan las mascotas ante ruidos fuertes como los producidos por los fuegos artificiales.

Quienes nos dedicamos a la profesión de adiestrador canino estamos capacitados para generar cambios efectivos en las conductas de los perros. También enseñamos a los tutores de los perros a manejarles adecuadamente y las técnicas para mantenerles bajo control. Les ayudará a reducir la ansiedad y a modificar sus reacciones frente al ruido. Para eso utilizamos dos técnicas, la desensibilización y el contracondicionamiento.

Desensibilización

Consiste en la exposición progresiva a ruidos, al principio por debajo del nivel que causa la emoción del miedo. Lentamente, sin ponernos plazos, vamos aumentando la intensidad de los estímulos sonoros para que el perro vaya tolerándolos sin afectarse ni descontrolarse.

Contracondicionamiento

Se trata de que el educador canino estimule de forma positiva al perro cuando tolere el ruido y mantenga el control. Una caricia y unas palabras amables reforzarán la conducta adecuada. Con esta pauta ya establecida, podemos ir progresivamente aumentando el estímulo para pasar al siguiente nivel.

Ayudar con el adiestramiento canino en casa

El perro percibe los ruidos fuertes como una amenaza, por lo tanto puede habilitarse un lugar donde se sienta protegido mientras dura el adiestramiento canino. Pueden dársele algunas golosinas caninas para que se distraiga y cerrar puertas y ventanas para disminuir el impacto sonoro, así como poner música para amortiguar el ruido exterior.

Es muy importante que no consueles ni acaricies al perro cuando se asuste con los fuegos artificiales. Aunque pueda parecer inapropiado, esto es opuesto al contracondicionamento, por lo que dificulta el proceso de adiestramiento. Te aconsejamos que permanezcas tranquilo, cerca de él para acompañarlo pero sin mostrar ansiedad.

Pasar las Navidades con tu perro será así más placentero. Solo hay que ayudarle un poco: así sufrirá menos y tendrá un comportamiento sin manifestar miedo. En nuestra web puedes encontrar más información sobre este y otros problemas de comportamiento.