Desde el 21 de julio de 2026, Renfe permite viajar con perros de hasta 40 kilos sin transportín en AVE, Avlo, Alvia, Euromed, Intercity, Avant y Media Distancia. El perro dispone de una plaza junto a la persona que lo acompaña, aunque la reserva queda sujeta a unas condiciones concretas de disponibilidad, seguridad e higiene.
El anuncio de que Renfe permitirá viajar con perros de hasta 40 kilos en todos sus trenes necesita algún matiz. No significa que cualquier perro pueda subir a cualquier circulación ni que todos los horarios tengan plazas disponibles. Solo se admiten dos perros grandes por tren y existen exclusiones relacionadas con la edad, el tipo de perro y el itinerario.
La respuesta definitiva aparece al hacer la compra. Si el tren admite esta modalidad y todavía quedan plazas, Renfe lo identifica con una huella y permite añadir el complemento correspondiente.
Condiciones para viajar con un perro grande en Renfe
La ampliación facilita los desplazamientos con perros que, por tamaño, no caben de forma razonable en un transportín convencional. Aun así, el animal no viaja como un pasajero más. Tiene una ubicación asignada, debe permanecer bajo control y su acompañante asume las obligaciones relativas a la documentación y la limpieza.
Antes de elegir un horario, conviene revisar las condiciones principales:
| Aspecto | Condición |
|---|---|
| Peso admitido | Hasta 40 kilos |
| Transportín | No es necesario en esta modalidad |
| Servicios incluidos | AVE, Avlo, Alvia, Euromed, Intercity, Avant y Media Distancia |
| Plazas disponibles | Un máximo de dos perros grandes por tren |
| Precio | 40 euros en AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity. Tarifa general en Avant y Media Distancia |
| Ubicación | Plaza interior junto a la ventanilla |
| Sujeción | Correa no extensible de hasta 1,5 metros |
| Bozal | Obligatorio en la estación, el embarque y el desembarque |
| Documentación | Cartilla de vacunación actualizada o pasaporte europeo |
| Limpieza | Empapador, bolsas, toallitas, desinfectante y producto antiolor |
| Disponibilidad | El tren debe mostrar la huella identificativa durante la compra |
Una ruta puede contar con varios trenes a lo largo del día y que solo algunos admitan perros sin transportín. También puede ocurrir que el servicio sea compatible, pero sus dos plazas ya estén ocupadas.
Información revisada el 21 de julio de 2026. Los precios, requisitos y condiciones de acceso pueden cambiar. La reserva debe completarse conforme a la información que Renfe muestre en ese momento.
¿De verdad pueden viajar en todos los trenes de Renfe?
No de manera automática. La medida se amplía a las principales categorías de trenes de Renfe, pero la disponibilidad se comprueba circulación por circulación.
El límite de dos perros de hasta 40 kilos por tren es especialmente relevante. Un AVE puede seguir teniendo muchos asientos libres para viajeros y, sin embargo, no admitir más perros porque las plazas habilitadas ya se han reservado. Comprar primero el billete de la persona y pensar en añadir el animal después es arriesgado.
Hay, además, situaciones que quedan fuera de esta modalidad. No se admite en viajes con enlace, determinados planes alternativos de transporte ni plazas sinergiadas. También se excluyen algunos perros por su edad, peso o clasificación.
La huella que aparece en el proceso de compra evita buena parte de las dudas. Si no se muestra, lo prudente es buscar otro horario, otra fecha o un tren directo diferente. No conviene interpretar su ausencia como un simple fallo de la web.
El titular habla de “todos sus trenes” porque la medida deja de limitarse a unos pocos corredores. Eso no equivale a una plaza garantizada en cualquier trayecto por España.
En qué trenes puedes viajar con perros de hasta 40 kilos
La ampliación incluye los siguientes servicios de Renfe:
- AVE.
- Avlo.
- Alvia.
- Euromed.
- Intercity.
- Avant.
- Media Distancia.
Hasta ahora, viajar sin transportín con un perro de entre 10 y 40 kilos era una posibilidad restringida a determinados AVE y a corredores como Madrid-Zaragoza-Barcelona, Madrid-Málaga, Madrid-Valencia, Madrid-Alicante y Madrid-Granada.
El cambio abre esta modalidad a una parte mucho mayor de la red ferroviaria española. También permite iniciar el viaje desde una parada intermedia, siempre que el perro figure en la reserva y el tren seleccionado admita esta opción.
Hay que diferenciar una parada intermedia de un transbordo. Subir en una estación posterior significa incorporarse al mismo tren una vez iniciado su recorrido. Un enlace obliga a bajarse y continuar en otro servicio, una combinación que queda fuera de las condiciones anunciadas.
Estas reglas corresponden a Renfe. No deben darse por válidas para otros operadores ferroviarios que circulan en España, aunque cubran rutas parecidas.
Cuánto cuesta llevar un perro de hasta 40 kilos en Renfe
El complemento para perros de hasta 40 kilos cuesta 40 euros en AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity.
En Avant y Media Distancia se aplica la denominada tarifa general. No hay una cantidad única indicada para todos estos trayectos, por lo que el importe concreto se conoce al elegir el tren y añadir la plaza del animal.
Este suplemento pertenece a una modalidad distinta de la utilizada por las mascotas pequeñas que viajan en transportín. Cambian el espacio reservado, la forma de viajar y las condiciones aplicables.
Durante la compra se asignan dos plazas contiguas: una para el perro y otra para la persona que lo acompaña. Cuando viaja un grupo, merece la pena revisar la distribución antes de pagar. La reserva conjunta no implica necesariamente que todos sus integrantes queden sentados en la misma fila.
Cómo reservar la plaza del perro
El billete puede comprarse a través de la web o la aplicación de Renfe, además de agencias presenciales y virtuales.
Primero se introduce el origen, el destino y la fecha. Después hay que revisar qué trenes muestran la huella que identifica la modalidad para perros de hasta 40 kilos. Elegido el servicio, se añade el complemento a la reserva del viajero y se comprueba la asignación de las plazas.
El proceso queda así:
- Buscar el trayecto y la fecha.
- Revisar los servicios disponibles.
- Localizar los trenes identificados con la huella.
- Seleccionar el billete del viajero.
- Añadir el complemento para el perro.
- Comprobar las dos plazas asignadas.
- Revisar las condiciones antes de pagar.
Las plazas para perros son mucho más escasas que los asientos ordinarios. Reservar con cierta antelación ofrece más margen para cambiar de horario si el tren elegido ya ha alcanzado el límite.
Qué hacer si no aparece la huella
La ausencia del icono suele indicar que el tren no admite esta modalidad, que las plazas se han agotado o que el itinerario contiene alguna condición incompatible por lo que no podrás viajar con tu perro en ese tren.
Antes de dar por perdido el viaje, se puede probar otra salida el mismo día, cambiar la fecha o buscar un servicio directo. Lo que no conviene es comprar el billete sin saber si el perro podrá incorporarse después a la reserva.
Dónde viaja el perro durante el trayecto
El perro ocupa la plaza interior junto a la ventanilla dentro del coche pet friendly, es decir, el vagón habilitado para viajar con mascotas. Su acompañante se sienta en el asiento contiguo.
Debe permanecer en el espacio asignado y sujeto con una correa no extensible de hasta 1,5 metros. No puede circular libremente por el vagón ni ocupar el pasillo, incluso cuando esté tranquilo.
Hay otra cuestión que el límite de peso no refleja bien: el tamaño físico del animal. Dos perros de 40 kilos pueden tener constituciones muy distintas. La plaza sigue siendo un asiento convencional, de modo que un perro muy voluminoso, con movilidad reducida o incapaz de acomodarse durante varias horas puede pasar un trayecto difícil.
En algunos servicios, Renfe entrega una funda para proteger el asiento y una alfombrilla. Ese material no sustituye el kit de limpieza ni elimina la responsabilidad de mantener en buen estado el espacio utilizado.
Documentación, correa, bozal y limpieza
Tener el complemento comprado no basta. La persona que acompaña al perro debe acudir con la documentación y el material exigidos, y estar preparada para mostrarlos durante el acceso.
Correa y bozal
La correa debe ser no extensible y medir como máximo 1,5 metros.
El bozal es obligatorio en la estación, durante el embarque y en el desembarque. Para el resto del recorrido deben respetarse las condiciones del servicio y las indicaciones del personal de Renfe.
Un perro que nunca ha llevado bozal no debería estrenarlo en el andén. La mezcla de megafonía, maletas, desconocidos y prisas ya supone suficiente carga. La habituación necesita hacerse antes, poco a poco y sin convertir el bozal en una señal de conflicto.
Documentación
Hay que llevar la cartilla de vacunación actualizada o el pasaporte europeo para animales de compañía.
También deben estar disponibles el billete del viajero y el complemento reservado para el perro. Guardar la documentación en un lugar accesible evita tener que abrir maletas o remover todo el equipaje durante el embarque.
Material de limpieza
Renfe exige llevar:
- Empapador.
- Toallitas.
- Bolsas.
- Espray desinfectante.
- Producto antiolor.
No tiene mucho sentido cumplir este requisito si el material viaja en el fondo de una maleta. Debe quedar a mano por si ocurre un imprevisto.
Perros y trayectos que quedan excluidos
Pesar menos de 40 kilos no da acceso automático a esta modalidad. Según las condiciones comunicadas por Renfe, quedan fuera:
- Los perros menores de un año.
- Los perros considerados de raza potencialmente peligrosa.
- Las hembras en celo.
- Los animales que superen los 40 kilos.
También se excluyen los viajes con enlace, los servicios afectados por planes alternativos de transporte y las plazas sinergiadas.
Estas últimas son plazas de trenes comerciales que se venden bajo condiciones vinculadas a servicios públicos, como Avant o Media Distancia. Por eso puede suceder que un tren sea un AVE, un Avlo o un Alvia y que esa plaza concreta no admita el complemento para perros grandes.
¿Se puede viajar haciendo transbordo?
Esta modalidad no cubre itinerarios con enlace. Aunque ambos trenes admitan perros por separado, la reserva combinada puede no estar disponible.
La opción más sencilla es buscar un servicio directo. Cuando no exista, habrá que valorar otro itinerario o un medio de transporte distinto antes de comprar.
Qué conviene llevar además de lo obligatorio
El kit exigido cubre la documentación, la seguridad y la higiene. El bienestar del perro requiere pensar un poco más allá.
Puede ser útil llevar agua, un recipiente portátil, una manta que el animal conozca y algunos premios adecuados. La medicación solo debe administrarse por indicación veterinaria. Sedar al perro por iniciativa propia no resuelve el problema de fondo y puede entrañar riesgos.
El desplazamiento tampoco comienza al sentarse en el tren. Hay que llegar a la estación, atravesar zonas concurridas y esperar el embarque. Si el recorrido incluye transporte urbano, esta guía sobre cómo viajar en autobuses urbanos en Madrid con un perro explica qué aspectos conviene trabajar antes.
Salir con margen ayuda más de lo que parece. Correr por un andén mientras se ajusta el bozal y se busca el vagón correcto añade tensión tanto al perro como a la persona que lo acompaña.
Preparar al perro antes del viaje
Que Renfe admita al animal no significa que el tren sea una buena elección para todos los perros.
Una estación concentra estímulos difíciles de controlar: avisos por megafonía, vibraciones, maletas con ruedas, puertas automáticas, desconocidos que pasan cerca y tiempos de espera. Algunos perros se adaptan con facilidad. Otros necesitan preparación y, en ciertos casos, una alternativa de transporte.
Antes de reservar, conviene observar si el perro tolera el bozal, permanece cerca con una correa corta y recupera la calma tras un ruido inesperado. También tendrá que mantenerse en un espacio reducido durante buena parte del trayecto.
La preparación puede incluir una adaptación gradual al bozal, paseos por lugares con movimiento y ejercicios de permanencia. No se trata de llevar al perro de golpe a la estación para “ver qué pasa”. Esa prueba llega demasiado tarde y deja poco margen de reacción.
Cuando el animal ya tolera la proximidad de personas y otros perros, las clases grupales para perros pueden servir para trabajar la atención y la calma en un entorno controlado. Si existe miedo intenso o reactividad, el planteamiento debe ser individual y progresivo.
El día del viaje es preferible realizar un paseo previo, evitar comidas copiosas justo antes de salir y utilizar accesorios que el perro ya conozca. Un horario menos concurrido también puede marcar una diferencia real.
¿Está tu perro preparado para viajar en tren?
El límite de peso es una condición de Renfe, no una prueba de que el animal vaya a estar cómodo.
Un perro puede cumplir todos los requisitos y, aun así, bloquearse con el bozal, alterarse cuando alguien pasa cerca o ser incapaz de permanecer quieto durante un trayecto largo. Esas señales conviene detectarlas antes de comprar el billete.
Si la reacción es intensa, lo sensato es trabajarla con antelación o elegir otra forma de viajar. Estrenar el bozal, la estación y el tren el mismo día acumula demasiadas dificultades en unas pocas horas.
Noblecan trabaja la calma, el manejo con correa y la adaptación progresiva a entornos concurridos. La decisión de viajar debe tomarse atendiendo a cómo responde el perro, no únicamente a lo que admite la normativa.
Preguntas frecuentes sobre viajar con perros grandes en Renfe
¿Desde cuándo pueden viajar perros de hasta 40 kilos en Renfe?
La ampliación entra en vigor el 21 de julio de 2026. La plaza depende de la disponibilidad y de que el perro cumpla las condiciones comunicadas por Renfe.
¿En qué trenes pueden viajar sin transportín?
La modalidad se aplica a AVE, Avlo, Alvia, Euromed, Intercity, Avant y Media Distancia cuando el servicio aparece identificado como compatible durante la compra.
¿Cuánto cuesta llevar un perro de hasta 40 kilos?
El complemento cuesta 40 euros en AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity. En Avant y Media Distancia se aplica la tarifa que aparezca al reservar.
¿El perro ocupa un asiento propio?
Sí. Renfe asigna al perro la plaza interior junto a la ventanilla y reserva el asiento contiguo para la persona que viaja con él.
¿Puedo añadir al perro después de comprar mi billete?
Puede que ya no queden plazas, aunque todavía haya asientos para viajeros. Lo más prudente es añadir el complemento durante la reserva inicial.
¿Puedo viajar con dos perros de hasta 40 kilos?
El límite es de dos perros grandes en todo el tren. Reservar ambas plazas dependerá de la disponibilidad y de las condiciones que Renfe muestre durante la compra.
¿Debe llevar bozal durante todo el trayecto?
Renfe exige el bozal en la estación, el embarque y el desembarque. Durante el recorrido deben seguirse las condiciones del servicio y las indicaciones del personal ferroviario.
¿Qué documentación hay que llevar?
La cartilla de vacunación actualizada o el pasaporte europeo para animales de compañía, además del billete y del complemento del perro.
¿Se puede viajar si hay que cambiar de tren?
Esta modalidad no está disponible en itinerarios con enlace. Conviene buscar un servicio directo o valorar otra alternativa.
¿Qué significa que no aparezca la huella durante la compra?
Que ese tren no ofrece en ese momento una plaza para perros de hasta 40 kilos. Puede deberse a que no admite la modalidad, a que las plazas se han agotado o a las características del itinerario.
¿Pueden viajar perros de más de 40 kilos?
No mediante esta modalidad. Los animales que superen ese peso necesitan otra opción de transporte.



