Cómo reducir la agresividad de un perro

El comportamiento de nuestros acompañantes caninos es muy importante en todo momento, ya sea en casa o fuera de ella. Por lo tanto se debe trabajar para enseñar de la mejor forma el modo en el que nuestros perros deben tratar a las demás personas y también a otros animales. Si bien lo ideal es hacer este proceso desde los primeros meses de vida, también a perros mayores se les puede enseñar el comportamiento que deben tener.

Por otro lado, existen casos en los que los perros ya presentan señales visibles de agresividad, lo cual puede generar problemas al momento de relacionarse con otros animales y personas. La mejor forma de tratar este problema es actuando inmediatamente y aplicar algunas estrategias que ayudarán eficazmente a reducir la agresividad de nuestra mascota.

A continuación se muestran algunos de los métodos que se pueden aplicar para tratar este problema, además de resaltar el uso de bozales que ayudarán durante el proceso.

Identificar las causas

Pueden existir distintas razones por las cuales un perro puede presentar agresividad, las más comunes en perros adoptados son el maltrato que pudieron haber sufrido antes de tener un hogar, miedo o entrenamiento inadecuado. Para estos casos se recomienda exponer al perro a distintos ambientes sociales, ya sea con personas que no ve muy a menudo o con perros vecinos; este proceso puede ser acompañado con bozales antiladridos, que facilitarán el acercamiento de los demás.

En los perros que no fueron adoptados también puede surgir este problema a causa de la falta de socialización, pero existen otros factores que también pueden influir, este es el caso de la territorialidad, algunos dolores o incluso enfermedades. Por esta razón es importante descartar cualquier malestar que pueda estar sintiendo nuestra mascota, sobre todo si la agresividad va a acompañada de cambios significativos en su actividad, su apetito o poca interacción.

Estimulación mental

Los perros mentalmente activos tienden a entablar relaciones con personas y otros animales de forma más fácil, esto gracias a que la estimulación mental logra que las mascotas sean más abiertas hacia los demás e incluso realicen más fácilmente los ejercicios que sus tutores les piden.

Este desarrollo mental puede darse con el adiestramiento, al momento de enseñar trucos, jugar constantemente, indicarles que realicen ejercicios de obediencia y premiarlos si se completan e incluso hablarles llega a ser de gran utilidad para mantenerlos concentrados y atentos.

El desarrollo que brinda la estimulación mental se traduce en perros más abiertos que no tienden a ser agresivos, ya que están familiarizados con distintas situaciones que les ayudan a mantenerse calmados y confiar en el espacio en el que se encuentran.

Realizar actividad física

La actividad física es una forma mediante la cual los perros pueden liberar estrés y poder liberar toda la energía que tienen acumulada, factores que pueden influir en la agresividad. Por otro lado, se ha demostrado que el desarrollo cerebral canino tiene mucho que ver con el juego y las actividades que realizan con sus tutores, por lo tanto, jugar con ellos es la forma perfecta de enseñarles cómo deben jugar con los demás seres humanos y animales, ya que esta es la principal forma que tienen de relacionarse.

Visitar a un profesional

Si a pesar de aplicar alguna de las anteriores estrategias el perro no muestra ninguna mejoría en su comportamiento, lo más recomendable es visitar a un profesional; ya sea un veterinario o un entrenador de perros, esto con el fin de descartar cualquier problema de salud o incluso condición mental que esté afectando de forma negativa el comportamiento de la mascota. Estos profesionales están capacitados para tratar de forma eficiente cualquier posible afectación que esté influyendo en la agresividad y llevarán un seguimiento estricto sobre el avance que tenga el perro durante el tratamiento.

Conclusión

La agresividad debe ser tratada de forma rápida y eficaz para evitar que siga avanzando y pueda llegar a generar problemas con otras personas o incluso dentro del propio hogar. Existen distintas formas de tratar este problema de comportamiento muchas de las cuales se centran en el adecuado entrenamiento y en la realización de actividad física que no solo mantendrá sanos a los perros, también hará que aprendan el modo en el que deben comportarse mientras se relacionan con su entorno.

Juan Carlos Castilla Elena

Fundador y director de NOBLECAN Adiestramiento canino, adiestrador, educador canino titulado con nº de licencia 08/13, etólogo canino, juez canino y miembro federado nº 919/2017 de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP).