Adoptar un perro mayor: una oportunidad para la familia

Adoptar un perro mayor supone una oportunidad tanto para él como para la familia de adopción. A continuación, te contamos porqué esta oportunidad puede ser tan enriquecedora.

El educador canino está de acuerdo con esta decisión

Quienes ejercemos la profesión de educador canino te aconsejamos, por diversas razones, que optes por la adopción de perros mayores.

En primer lugar, escoger cualquier perro independientemente de su edad, el cual se encuentra en un refugio para estos animales, implica actuar con generosidad. En segundo lugar, se le concede una segunda oportunidad ya que no está viviendo en unas condiciones idílicas.

Muchos de los perros mayores que se encuentran en las perreras, han pasado por abandonos y otras situaciones complejas. Por lo tanto, es un acto de solidaridad compensarles mediante la posibilidad de formar parte de una nueva familia que les trate mejor.

¿Cuáles son los beneficios de adoptar perros mayores?

Si bien antes te hemos comentado las ventajas que tiene para uno de estos animales ser adoptado independientemente de su edad, ahora te aclaramos las ventajas adicionales que conllevan las adopciones de perros ya mayores.

Lo primero que se puede considerar un punto a favor es que estos animales ya han interiorizado la mayoría de los comportamientos básicos, lo que facilita en gran medida la convivencia en familia. Nos referimos, a grandes rasgos, a:

  • hacer sus necesidades en la calle
  • no morder los muebles
  • son animales que ya se han adaptado a unos horarios regulares de comidas y sueño

Aparte, la nueva familia adoptiva va a poder encontrar en los refugios caninos la mascota que tenga un carácter más similar a ella: alegre, reservada, noble, activa, etc. Ten en cuenta que, a estas edades, su temperamento no va a ser tan cambiante como el de un cachorro. Dar varios paseos en el refugio, puede ser una buena manera de que el perro y su futura familia se vayan conociendo. Por otro lado, el aprendizaje de nuevos conceptos resultará más rápido que el de los perros más jóvenes.

Pero, además de conocer la socialización con las personas, saben ya cómo comportarse con otros perros e incluso con animales de otras especies, lo que elimina los riesgos propios de estos contactos.

Son animales que no han perdido las ganas de jugar, pero que ya no requieren el mismo ejercicio físico que cuando eran jóvenes, lo que hace que sigan un plan de vida saludable pero más sedentario. También va a estar claro su tamaño definitivo, lo cual viene muy bien a la hora de comprar casetas o camas donde tengan que descansar.

En definitiva, adoptar un perro mayor es una acción solidaria y con muchas ventajas.

¡No lo dudéis y apostar por ellos!. Ante cualquier duda podéis contactar con NOBLECAN, disponemos de un servicio específico para la educación de perros adoptados.