¿Por qué mi perro me sigue al baño?

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Cuando uno tiene perro en muchas ocasiones ya tiene que hacerse a la idea de que nunca más va a poder ir solo al baño. Aunque cierres la puerta, lo tendrás detrás gimoteando o rascando la puerta con tal de entrar, así que al final accedes a dejarle pasar y a que se tumbe en el suelo mientras tú acabas con tus quehaceres.

Es curioso, tu perro nunca entra en el cuarto de baño si tú no estás. Sin embargo, cuando tú entras, tu perro irá contigo, se sentará a tus pies y simplemente esperará. Muchas personas se preguntan a menudo por qué su perro les acompaña al baño. El apego de un perro hacia su compañero humano es un hecho natural y denota un buen vínculo entre ambos. Si has tenido más de un perro y han repetido esta conducta, quizás ya la has asociado al instinto de manada que poseen. Aunque también puede ser un indicio de un problema de tu perro que puede provocarle dependencia y ansiedad. Si ves que tu perro en casa te sigue siempre a todas partes: ¡atento a la señal!. ¿Te abruma que te siga a la cocina, que se meta contigo en el baño, que vayas a la cama y ahí esté, que siempre esté detrás tuyo?. Por más paciencia que tengas y no te importe esta persecución constante, o incluso creas que es una muestra de cariño, cuando esta conducta es compulsiva estamos ante un problema de dependencia, al fin y al cabo un problema de comportamiento a solucionar cuanto antes.

Cuando un perro acompaña a su tutor al baño seguramente también debe acompañarle a muchos otros lugares de la casa a donde se dirija, pero lo que es casi imperceptible para el tutor en esos casos se torna evidente cuando va al baño. Esto se debe a la connotación que representa para las personas ir a ese lugar de privacidad absoluta. Por este motivo, en este artículo explicaremos por qué tu perro te acompaña al baño.

Los perros: una especie gregaria y de manada

Los perros pertenecen a una especie gregaria. Esto quiere decir que están evolutivamente adaptados a vivir dentro de un grupo social. En los inicios del perro, esta era una condición indispensable para la supervivencia del individuo en cuestión y es por eso que los perros tienen tan arraigada en su cerebro la tendencia a estar cerca de otro individuo de su grupo social con el que, obviamente, tienen un buen vínculo afectivo.

Hay estudios estadísticos de observación conductual en comunidades de perros que mostraron que un perro puede pasar más de la mitad del día a menos de 10 metros de algún otro miembro de su grupo social. Algo similar se ha observado también en grupos de lobos. Aparte, a lo largo de siglos de domesticación, los perros han evolucionado para estar cada vez más unidos a los humanos. Eres el compañero más cercano de tu perro, y eso para él significa comida, seguridad y felicidad. La tendencia de los perros a relacionarse y a seguir a los humanos está en su genética. Hay estudios que aseguran que no fueron las personas quienes eligieron a los perros como animales de compañía por sus capacidades cognitivas, sino al revés: los perros eligieron a las personas. Por todo esto, los perros se sienten infelices y vulnerables cuando se quedan solos.

Ahora es más fácil de entender, conociendo este aspecto gregario de los perros, la respuesta a la pregunta que se plantean muchos tutores de perros que dicen «mi perro no se separa de mí» o «mi perro me sigue a todas partes en casa».

Características de la raza

¿Alguna vez has oído que los border collies se apodan «perros velcro»?. Algunas razas son más propensas que otras a seguir a los humanos a causa de sus rasgos innatos heredados genéticamente. A las razas de pastoreo, como los border collies y los perros boyeros, les gusta mantener a toda la familia bien juntita. Los perros de guarda como los dóbermans, rottweilers y los bóxers quieren permanecer a tu lado para estar al tanto de cualquier peligro. Y a las razas de perros más deportistas o de caza, como los labradores retrievers y los pointers, simplemente les gusta estar cerca de su persona favorita. Por tanto, algunas razas por genética tienden más que otras a seguir a sus compañeros humanos al baño y en general a todas partes.

¿Por qué mi perro me sigue cuándo voy al baño?. Razones por las que los perros nos siguen al baño

Saber entender las señales de tu perro te ayudará a comprenderle. Cuando un perro te sigue a todos los lugares de la casa es porque existen una o varias causas, que a continuación exponemos:

  • La privacidad o la intimidad son conceptos desconocidos para los perros, no los conciben y no los entienden, pero sí entienden de protección. Los conceptos de manada y de especie gregaria están tan arraigados que lo que quiere tu perro es que la manada no se disperse, de ahí que te acompañe allá donde vayas, y al baño mucho más, pues también le despierta un cierto instinto de protección en momentos en el que tú estás más vulnerable ante posibles peligros. Lo lleva en su instinto, de ahí que cuando tu perro hace sus necesidades suele mirarte a ti porque en ese momento los perros se sienten vulnerables y buscan el apoyo de su grupo social. Por tanto, tu perro te sigue al baño por una conducta instintiva de supervivencia, natural y de amor incondicional, de la misma forma que te sigue a otras estancias de tu casa.
  • Seguridad. Los perros son animales sociales. El vínculo que generan con su tutor es muy fuerte y tienen un gran sentido de grupo, por tanto con su tutor se sienten muy seguros. Si tu perro te acompaña al baño cada vez que vas, es sencillo comprobar que no quiere separarse de ti, le inspiras seguridad.
  • Curiosidad. Los perros son curiosos por naturaleza. Otro motivo por el que tu perro te sigue al cuarto de baño puede ser la curiosidad. Cuando te levantas para ir de un sitio a otro, tu perro se pregunta qué pasa. ¿Vas a buscar alguna chuche para él?. Ó quizás te preparas para hacer algo divertido y no se lo quiere perder por nada del mundo. Es muy probable que te haya observado varias veces cómo desapareces en el baño y cierras la puerta desde dentro. Esto despierta su interés: ¿qué pasa detrás de esa puerta?, ¿qué haces ahí dentro y por qué no le dejas entrar?. Sobre todo, si tu perro está muy apegado a ti y sueles llevarlo a todos lados (a lo mejor incluso al dormitorio para dormir). Cuando tu perro te sigue al baño, tan solo está saciando su curiosidad natural. Quiere saber qué haces ahí dentro.

  • El baño forma parte del hogar de tu perro. Es muy posible que tu perro sepa que no puede entrar en el supermercado o que tiene que esperar en la puerta de un banco, pero eso no significa que se vaya a quedar tranquilo esperando fuera del baño. Al fin y al cabo, el baño está dentro de su casa y por lo tanto forma parte de su hogar.
  • ¿Refuerzas su comportamiento de seguirte al baño?. ¿Qué haces cuando tu perro te sigue al baño?. ¿Lo acaricias y lo elogias, o no le dejas entrar al baño?. Sea como sea, le estás prestando atención, y la atención refuerza este comportamiento. Si no te molesta que tu perro esté contigo mientras usas el baño, entonces no hay nada de qué preocuparse. Por el contrario, si quieres un poco de intimidad, tendrás que darle alternativas para que se quede fuera de manera voluntaria haciendo otra cosa.
  • Falta de autonomía y de maduración. Los perros que nos siguen tanto no han terminado de madurar lo suficiente, porque no saben tomar sus propias decisiones ni tienen la suficiente autonomía para ocuparse de ellas. Son perros que no están en contacto con sus propias necesidades y nos acompañan en las nuestras al ser gregarios y cooperativos.

  • ¿Tu perro se siente seguro en casa?.  Un perro necesita controlar el entorno para encontrarse confortable. Si te sigue es porque está inquieto y no se encuentra cómodo en el ambiente donde está. Si donde está le aporta tranquilidad y comodidad, podrá tener ratos de descanso porque ya se sentirá confiado, sin tener que estar permanentemente en alerta o seguirte a todos lados.
  • ¿Tu perro sabe descansar?. El descanso es una de las bases del bienestar animal. Los especialistas recomiendan observar si el perro tiene facilidad o no para ello, ya que algunos perros viven sobrexcitados y por este motivo les cuesta mucho relajarse y dormir. Y cuando no saben descansar te seguirán a todas partes dentro de casa.
  • ¿Tu perro sabe estar tranquilo y calmado?. Si tu y tu perro hacéis juntos actividades que conllevan mucha adrenalina, después os vais a casa y le dejas ahí sólo durante más de ocho horas y, además, quieres que se quede tranquilo… probablemente, eso sea mucho pedir. El perro al no conocer la calma y al estar en casa sin estímulos que lo mantengan activo, no sabrá gestionar un entorno tan calmado y se le hará muy difícil estar tranquilo. Le generará estrés porque no gestionará bien la situación. Y es que el animal siempre busca el equilibrio del conjunto de la manada y el bienestar de todos. Si los momentos de calma no están contemplados en su rutina, entonces la situación le generará tensión y angustia que probablemente descargará por la boca haciendo algún que otro destrozo. Y cuando tu llegues no parará de seguirte a todos lados. ¡Habrá vuelto su referente de calma!.
  • ¿Tu perro es aún un cachorro?. El cachorro que ha sido separado de su madre toma a su compañero humano como referente para poder desarrollarse con seguridad. Aún tiene muy pocas herramientas, porque es muy dependiente debido a su edad. Así que en esta etapa de cachorro es más normal que los perros te sigan a todas partes. Si durante la etapa de cachorros los mantenemos activos constantemente, les estamos enseñando que la vida es intensa y posteriormente les será más difícil encontrar momentos para descansar, algo tan necesario para un perro. En la etapa de cachorro, el animal está en una etapa de su desarrollo conductual que es y será fundamental para su vida futura como perro adulto. Es una etapa donde todas las experiencias vividas marcarán profundamente la conducta del animal, son las llamadas experiencias tempranas, que tienen un gran impacto en la conducta del individuo que las experimenta. Estas experiencias pueden ser tanto negativas como positivas para el animal. No será igual la conducta de un cachorro que experimentó una experiencia temprana traumática que aquella de un cachorro que vivió experiencias tempranas agradables y positivas. Si tu perro desde pequeño se ha acostumbrado a seguirte y acompañarte mientras estás en el baño, es totalmente normal que siga llevando a cabo esta conducta durante la etapa adulta. Ha adquirido ese comportamiento y para él lo extraño es no ir contigo. Ahora bien, también puede ser totalmente normal que durante la etapa de cachorro no haya adquirido este comportamiento y, por tanto no te siga o haya aprendido que no se le permite entrar en esa estancia.

  • Hiperapego. El perro no tiene la conciencia de saber que el baño es un lugar muy privado para las personas, para él es un espacio más del hogar. Si la relación establecida con nosotros es totalmente sana y desde cachorro le enseñamos a no pasar con nosotros al baño, el perro no debería incomodarse si no lo dejamos entrar y cerramos la puerta. Probablemente nos seguirá y volverá a su lugar de descanso al ver que no puede pasar. Ahora bien, existe otra situación en la que el perro puede quedarse tras la puerta llorando, rascando o ladrando para que le dejemos pasar. En este caso, el perro muestra síntomas de estrés y ansiedad por no tener libre acceso al baño. ¿Por qué sucede esto?. El motivo por el cual lo hace tiene que ver con un excesivo apego generado con su compañero humano. A partir de la tendencia genética de los perros de generar vínculos y apegos con los miembros de su grupo social y con algunos de ellos más que con otros, lo que generalmente ocurre es que su tutor ha sido muy afectuoso, le ha ofrecido mucha atención y mucho contacto físico cuando el perro era cachorro. Esto genera en el perro un fuerte vínculo con su compañero humano, algo que es totalmente correcto, pero que en algunos perros más predispuestos lleva al hiperapego. Una cosa es que el perro tenga un apego con su tutor y otra es que genere un excesivo apego, pues esto hace que en los momentos en que no está con su compañero humano, el perro entre en un estado de ansiedad excesiva que lo lleva a manifestar conductas indeseadas. En definitiva, que un perro genere un buen apego y vínculo afectivo con su tutor es algo admisible, beneficioso y agradable para ambos, pero se debe tener cuidado de que ese apego no vaya más allá para que no se generen posibles conductas por parte de nuestro mejor amigo que hagan desagradable la convivencia entre ambos. Lo ideal no es ni poco ni mucho apego, sino lo justo. Si tu perro te acompaña al baño porque es muy dependiente, es decir, ha desarrollado hiperapego, es fundamental tratarlo para devolver al animal su estabilidad emocional. Los perros que lo desarrollan, generalmente, muestran otros síntomas como llorar o ladrar cuando se quedan solos, destruir objetos o muebles, orinar dentro de casa e incluso vomitar, llorar si no pueden dormir en la habitación de su tutor, etc. Son señales de ese trastorno del comportamiento denominado ansiedad por separación. La actitud natural del perro es la convivencia en grupo. Aunque algunos perros necesitan sentirse más apegados a sus tutores mientras otros se muestran más distantes, el objetivo es disfrutar juntos de la compañía mutua. Pero si no pones freno a la dependencia, cuando se trata de un problema de conducta, y tu perro no aprende a sobrellevar la soledad y la separación, eso podría derivar en otra problemática más importante, como es la ansiedad por separación, que a su vez podría generarle una personalidad insegura, desconfiada, asustadiza y temerosa. O sea, más problemas de conducta.

¿Por qué los perros necesitan seguridad?

Es normal que tu perro, desde cachorro, te siga. Has sustituido a su madre, que es la que le hace estar seguro. El problema surge cuando siguen repitiendo esta actitud durante su etapa adulta.

El sentido de inseguridad lo puede adquirir si lo dejas muchas horas solo, sin un entretenimiento. Después está el factor de la raza, haciendo que muchos perros sean más intranquilos que otros.

Cuando no le has facilitado un espacio de descanso adecuado, con una cama y varios juguetes, el nerviosismo se convierte en una parte de su forma de ser. Tampoco debes estar cansándolo con constantes juegos durante todo el día hasta esperar a que se duerma. Esto le crea mayor dependencia.

¿Qué hacer para que tu perro deje de seguirte?

Empieza por dejar de controlar tanto a tu perro. Retirar la atención social

Una vez generada e instaurada la conducta de hiperapego de un perro con su tutor, a veces la única forma de lograr disminuirla es a través de lo que técnicamente se conoce como retiro de atención social, es decir, generar un desapego con el animal no estando excesivamente pendiente de él. Aceptar la compañía de tu perro pero no observarle tanto es un buen punto de partida para dejarle que se mueva libremente y explore a su ritmo. El perro dejará de notar la presión constante de su tutor que le observa, y se sentirá más cómodo. No hay que infravalorarlo y sobreprotegerlo. Él sabe gestionar su vida y es capaz de desarrollar herramientas para resolver situaciones. Nosotros también queremos tenerlo todo bajo control y con esta actitud privamos al perro de que pueda conocer la vida por si solo. Le acotamos sus experiencias a nuestra comodidad por no confiar en él. Debes dejar que tenga su espacio, pero no solo físico. Permite que tu perro explore, sin ir detrás de él. Esto hará que se desacostumbre de tu constante presencia. Dejar que el perro pase tiempo solo con algún juguete al que se le puede poner alimento dentro es una excelente idea porque permite que se entretenga. Así mismo, llevarlo a un parque y dejar que interactúe con otros perros e incluso permitir que otras personas de la casa saquen a pasear al perro y pasen tiempo con él son magníficas opciones.

No le prestes más atención cuando te siga al baño

La atención que le das al perro cuando te sigue, aunque le estés diciendo que no lo haga, refuerza esa manera de comportarse. Castigarle tampoco será la mejor solución, pues no entenderá porque lo haces. Simplemente dale su espacio y hazle saber que no siempre podrá seguirte a todos lados.

Revisa su tiempo de descanso

Analiza qué tipo de descanso tiene tu perro, cuáles son sus rutinas y si en ellas está implícito el equilibrio o bien está inmerso en una hiperestimulación cognitiva y física permanente con muchas actividades y paseos al día. Fomentar la relajación es vital.

Cuando tu perro descanse, no le molestes, respeta su tiempo de descanso. Algunas veces les tocamos o les llamamos cuando duermen y los despertamos. Y así interrumpimos su descanso, necesario para su bienestar físico y mental.

Ten en cuenta su comodidad

Preparar un escenario de calma en casa permitirá que el perro se encuentre más relajado, más cómodo y le sea más fácil relajarse. Un escenario que, de hecho, beneficiará a toda la familia. El descanso facilita el aprendizaje del perro, porque es en ese momento que interioriza sus experiencias. Ante un movimiento tuyo en casa, lo ideal sería que el perro, estirado en su cama, levantara la cabeza cuando vea que vayas a algún lugar de la casa pero valore por si solo si le merece la pena levantarse o seguir descansando.

Marcar unas pautas a nuestro perro de lo que puede y no puede hacer

Donde puede entrar y donde no. Si lo sobreprotegemos demasiado puede derivar en problemas de comportamiento, que se pueden manifestar de muchas maneras, como ansiedad por separación, agresividad hacia las personas u otros perros, estereotipias, etc. Si a ello le sumamos un carácter fuerte del animal, la situación aún puede agravarse más.

Dale alternativas para que no te siga al baño

Disponle de juguetes o, cuando vayas al baño, dale un premio o comida con la que se entretenga. No le riñas por adorarte, solo dale herramientas para que esté tranquilo cuando no te vea. Tal vez no consigas evitar que tu perro te acompañe alguna vez al baño, pero poco a poco puedes hacerle independiente. Que aprenda a estar seguro cuando no estés y así aprenderá a no seguirte.

Entrenamiento de ejercicio «espera»

A pesar de ser muy posible que tu perro no entienda lo que significa respetar tu privacidad, sí que puede aprender a esperar y a no verte un momento. Esto no solo se refiere al baño, sino también al supermercado por ejemplo. Una buena base para ello es el entrenamiento de ejercicio «espera». Dado que los perros suelen hacer más caso a los gestos que a las palabras, es necesario acompañar la señal verbal con un gesto claro, como por ejemplo apuntar con la mano plana de forma paralela al suelo. Si tu perro no ha estado nunca solo y no ha aprendido que es normal que no te vea durante un rato, debes tener paciencia y actuar con tranquilidad. Cualquier perro puede aprender a esperar, ya sea adulto o cachorro, a pesar de que a veces requiera algo de tiempo.

Conclusiones y ayuda de un profesional

Por todo lo expuesto, hay que entender que nuestro perro nos sigue al baño de manera instintiva y que lo único que intenta es acompañarnos para protegernos. Si no quieres que manifieste esa conducta, puedes intentar enfocar la atención de tu perro en otras tareas que la de intentar protegerte o acompañarte al baño. ¿Cómo?, ofreciéndole alternativas a esa conducta:

  • dándole algún juguete que le entretenga un rato
  • dándole de comer o algún juguete masticable (Kong, hueso de piel para perros, asta de ciervo, etc)
  • pidiendo a otro familiar que lo distraiga con otros juegos
  • y sobre todo enseñándole desde cachorro a ser autónomo e independiente

De todas formas, en muchas ocasiones la dependencia del perro es tan elevada que sin los conocimientos necesarios es prácticamente imposible tratar de corregir la situación, por lo que se aconseja acudir a un educador canino o a un etólogo canino. En NOBLECAN somos especialistas en solucionar problemas de comportamiento y en particular la ansiedad por separación.

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