¿Es malo dormir con tu perro?

Las mascotas están cada vez más presentes en nuestras vidas. Vemos a diario comercios, bares y restaurantes dog friendly, e incluso hay hoteles en los que los perros son huéspedes igual de bienvenidos que los seres humanos. Sin embargo, los propietarios de perros deben tener en cuenta varias cautelas a la hora de convivir con sus mascotas, especialmente en el ámbito del hogar. Una de estas cautelas tiene que ver con el momento del descanso y por eso todas las personas que tienen perro deben hacerse algunas preguntas: ¿es malo dormir con ellos?, ¿y hacerlo sobre el mismo colchón?.

Como ocurre con casi todo, estas preguntas no tienen respuestas únicas, y sí varios condicionantes. En general, lo más conveniente es que cada uno disfrute de su propia cama y de su propio colchón, tanto desde el punto de vista higiénico como del descanso. Hay que recordar que, como todo animal, tanto los perros como los gatos pierden pelo que puede transferirse e incluso ser inhalado por el dueño si el contacto es muy estrecho durante la noche.

Actividad nocturna

A este hecho hay que añadir que los perros son seres vivos que roncan, se mueven e incluso sueñan por las noches, y todo esto puede contribuir a perturbar el descanso de las personas que duermen con ellos. Además, nuestras mascotas tienen los sentidos mucho más desarrollados que el ser humano, entre ellos, el oído: se estima que los perros tienen una capacidad auditiva 2,5 veces superior a la nuestra, y eso hace que sean el doble de sensibles ante cualquier mínimo ruido que se produzca a nuestro alrededor.

Ventajas científicas

A pesar de estos elementos objetivos, un estudio realizado en 2015 por la Clínica Mayo estadounidense determinó que la cohabitación de seres humanos y perros a la hora de dormir no provocaba trastornos graves del sueño a las personas. El estudio se centró en 40 personas adultas y en sus perros, ninguno de ellos un cachorro; a todos ellos se les implantó un acelerómetro durante siete noches y el resultado fue que la eficiencia del sueño humano era buena pero disminuía si el perro estaba en la cama en lugar de, simplemente, en la habitación. Concretamente, las personas permanecieron dormidas un 81% del tiempo total de descanso, mientras que la eficacia del sueño de los perros fue superior, del 85%.

Este estudio demuestra que la presencia de un perro en el dormitorio no tiene por qué ser perjudicial para el sueño humano, aunque el hecho de compartir cama sí que puede trastocar el sueño de las personas. Como es lógico, a la hora de evaluar esta molestia entran en juego consideraciones subjetivas como el tamaño y las circunstancias específicas del perro: no es lo mismo compartir cama con un chihuahua o un teckel que con un pastor alemán. Además, hay animales que se mueven más que otros por la noche y que reaccionan con gruñidos o ladridos si se despiertan de forma súbita.

Ventajas

En cualquier caso, la presencia de mascotas en el dormitorio tiene varios elementos a favor y otros tantos en contra. La principal ventaja de esta cohabitación nocturna es la cercanía y la compañía que prestan a sus propietarios. En muchas ocasiones esta proximidad ayuda a combatir la ansiedad y el estrés, y, sin lugar a dudas, contribuye a combatir la soledad. Dormir con tu perro ayuda a liberar en el cerebro oxitocina, conocida como la hormona del amor, y a disminuir los niveles de cortisol y la presión arterial. Por último, está demostrado que compartir cama con tu perro es algo que refuerza el vínculo afectivo entre ambos.

Inconvenientes

En el extremo opuesto están las molestias que, como es natural, puede ocasionar dormir con cualquier ser vivo en la misma cama. En primer lugar, el calor, especialmente durante los meses centrales del año: compartir cama con tu perro una noche cálida puede resultar poco gratificante. Además, las mascotas pierden mucho pelo y tu colchón y tu ropa de cama se ensuciarán mucho más y con mayor frecuencia. ¿El resultado?. Deberás redoblar tus esfuerzos de limpieza. Mención aparte merecen los problemas relacionados con las alergias. Si eres especialmente sensible al polvo o los ácaros correrás el riesgo de sufrir continuas molestias que no te permitirán disfrutar plenamente de tu perro, así que lo mejor será que le acostumbres a dormir en su propio espacio, aunque sea en tu misma habitación.

Si después de analizar estos datos decides dormir con tu perro, no esperes más y elige un colchón más apropiado para que puedas disfrutar de él con toda la comodidad del mundo.

Juan Carlos Castilla Elena

Fundador y director de NOBLECAN Adiestramiento canino, adiestrador, educador canino titulado con nº de licencia 08/13, etólogo canino, juez canino y miembro federado nº 919/2017 de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP).

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